Archive for diciembre 2008


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Una noche o una mañana cualquiera...

un fragmento de Ray Bradbury que me gusta mucho, como casi todo lo que escribió

"Ya lo ves. No tienes ninguna evidencia mental. Eso busco, una evidencia mental que yo pueda sentir. La evidencia física, las pruebas que tienes que buscar fuera no me interesan. Quiero algo que se pueda llevar en la mente, y tocar, y oler, y sentir. Para creer en algo tienes que llevarlo contigo. Y la Tierra y los hombres no te caben en los bolsillos del traje. Yo quisiera hacer eso, llevarme todas las cosas conmigo. Así podría creer que existen. Qué pesado y difícil tener que salir en busca de algo, algo terriblemente físico, para poder probar su existencia. Odio los objetos físicos. Los dejas atrás y ya no puedes creer en ellos."



esta foto es de una de los días más lindos que tuve en mucho tiempo, esta foto encierra una historia tan bella como fugaz, con personas que viajan en mis bolsillos, recuerdos que están tan presentes que se pueden volver a tocar, oler y sentir cuantas veces quiera, recuerdos que llevo conmigo, eternamente.


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El último texto del 2008

Anoche no me podía dormir, abrí los ojos en esa horrible sensación de temor transpirado que aparece después de haber soñado pesadillas. Me levanté sobresaltada, me puse las zapatillas y me fui, sin ningún destino, caminé caminé y caminé con el único objetivo de barrer todo el peso de esos sueños.

Caminé sin mirar a mi alrededor, sin dar con los ojos de las personas que crucé, sin mirar el cielo y notar que se avecinaba una tormenta, solo caminé, como flotando.

En algún momento se levantó un fuerte viento, y todo a mi alrededor comenzó a volar: arena, hojas, papeles y también alguna parte de mí.

Mientras la gente apuraba el paso yo sólo pude quedarme quieta y observar aquello, como un espectáculo, y entre todas las cosas que volaban dejé volar mis pensamientos, se los regalé al viento que soplaba enfurecido y le pedí que se los llevara lejos. que se perdieran entre las nubes o que se enredaran en lo alto de un árbol.

Crack.

Me di cuenta que algo se había quebrado, que mis esfuerzos para estirarlo habían llegado a su fin, que sumarle capítulos a una historia que hacía tiempo había acabado, o que quizás nunca había empezado, eran en vano.

Darse cuenta de algo es el primer paso para aceptarlo, y aceptarlo es fundamental para dejarlo atrás y seguir.

Ahí estaba yo, debajo de un cielo que amenazaba con llover pero que no soltaba ni una sola gota,

ahí estaba yo debajo de algo que amenazaba con ser amor y no soltaba ni un beso.

Y ahí, justo ahí, entre todo ese desconcierto de cosas y sensaciones que iban y venían lo solté, lo solté para siempre y me entregué de lleno a la incertidumbre de un nuevo camino, me burlé del miedo y las dudas que tantas veces me habían paralizado, respiré profundo y me sentí liviana.

Y en ese preciso instante el viento dejó de soplar, y salió el sol como si nunca nada hubiera pasado.

Y después me quieren hacer creer que las casualidades existen...


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coiffure express

a él le gustaba tanto mi pelo
que lo primero que hice cuando nos separamos fue cortármelo

aprender a desaprender
despedida
desapego

le di un par de tijeretazos a todo eso que nos unía