una mañana como cualquier otra


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Una mañana como cualquier otra

Miro adentro de mi bolsillo y me sobran un par de horas.
Decido acostarme en el pasto y regalárselas al sol.
Por encima mío pasan nubes, algunos pájaros y algunos recuerdos,
las nubes toman ahora forma de canción y el cielo suena de lo más lindo.

Hace algún tiempo barrí ausencias como polvo del piso y las escondí abajo de una alfombra, vuelven de a ratos, se vuelven líquidas y se van en lágrimas.
El tiempo se suspende en mis ojos y en mis manos y no sé si estoy despierta o soñando, pero poco importa.

Estoy llena de vida y de miedos, me inunda la felicidad y me ahoga la sensación de que todo pueda acabarse en cualquier momento. Pero aprendí a respirar abajo del agua, y entre burbujas me prometo disfrutarlo al máximo, olvidarme del tiempo, de la coherencia y de los prejuicios y desayunarte a besos todo lo que pueda.

Le cierro la puerta a las dudas que no hacen más que darme vértigo, y vuelo alto.
Y soy yo, medio dormida o medio despierta, pero más real que nunca.

2 Responses to “una mañana como cualquier otra”

  1. Me gusta muchisimo tu escrito, no se cómo llegué a tu blog, pero si se cómo me gustó recorrer cada entreda.
    Me gusta este escrito sobre todo, porque habla de la espontaneidad de ser, la autenticidad. Poco importa si estás dormida o despierta, lo que importa es que sos vos mas que nunca. Y eso es una muy buena razón para ser feliz.
    Un saludo! ^-^