"Estamos lejísimos pero siempre cerca. Hay personas que pueden estar una al lado de la otra y sus corazones no podrían estar más lejos, hay personas que pueden hasta estar en otros mundos pero sus corazones juntos. Estamos conectados, somos uno.
Todo esto es solo el principio del camino, y el secreto es disfrutarlo."

Tan lejos y tan cerca ...
Pasaron algunos meses y volví a ese lugar donde un día sin buscarte te encontré.
Me bajé en la misma estación pero llegué a una ciudad totalmente diferente, las calles repletas de gente se sentían vacías... murmullos, música, ruido, luces y entre todo eso no encontré nada, ni una sola pizca de vida.
Estuve recorriendo los caminos que nos unieron, el suelo que alguna vez me había albergado y abrigado, busqué entre las hojas secas tus huellas, caminé las calles como caminé tu espalda pero ya nada era lo mismo. Cada esquina me recordaba algún rincón de tu piel pero la ciudad me recibió como a una completa extraña, distante y fría, devolviéndome mis viejos miedos.
Me senté intentando comprender lo abismal de la diferencia, y llegó a mi mente este pensamiento: las ciudades en sí no son más que un gran conglomerado, edificios, construcciones, negocios, calles, carteles, árboles, aire y humo que conviven en un espacio físico. Las ciudades no son más que eso. El significado llega cuando esos espacios albergan personas y a partir de ahi se llenan de historias para contar, no tienen vida propia sino que la adquieren de aquellos que las recorren y explorándolas las transforman.
Así pasa con cada uno de sus rincones, las plazas, los bares, los áboles, todo en ellas guarda un secreto que adquiere vida a partir de la nuestra, si no generamos historias no serían más que un montón de cemento.
Así pasa con cada uno de sus rincones, las plazas, los bares, los áboles, todo en ellas guarda un secreto que adquiere vida a partir de la nuestra, si no generamos historias no serían más que un montón de cemento.
Una esquina puede ser a simple vista sólo una esquina, hasta que dos personas se besan y la transforman en recuerdo.
Ahi estaba yo, y cada cuadra me devolvía una imagen, me contaba un secreto, afloraban las memorias, me subían por la columna como en un escalofrío dulce.
Todo me recordaba a vos, cada espacio hueco gritaba de ganas de que estuvieses ahí.
Extrañé la comodidad de entrar perfectamente entre tus brazos o entre tus sábanas y la tristeza de no entrar en tu mochila, en tu presente...
Extrañé la fascinación de pensarte como aire, aire fresco cuando todo alrededor parecía tan contaminado. Atravesando todo el cielo, renovándome, aire necesario, libre, imposible de retener.
Extrañé la fascinación de pensarte como aire, aire fresco cuando todo alrededor parecía tan contaminado. Atravesando todo el cielo, renovándome, aire necesario, libre, imposible de retener.
Extrañé la magia de respirarte, de inhalar y exalar pureza.
Nunca pude creer en la magia, pero eso era antes de conocerte.
te juro qe cada dia qe leo este blog me sorprendo mas y mas con las excelentes cosas qe escribis (qe espero qe no te moleste pero tome prestadas algunas). son cosas tan reales qe jamas se me hubieran ocurrido escribir, me hace abrir muucho la cabeza y pensar mas alla.
un abrazo graande :)
hola yae! he vuelto al mundo de las ciber letras y es grato encontrar tu ciber compañía, tan intensos tus relatos y tan vivenciales no?
asi creo que tienen que ser los que intentan escribir,sinceros, transparentes en el lenguaje, pura intensidad y pasión, un constante hacer el amor con las palabras que nos definen y nos describen, al fin y al cabo estamos contando algo que sentimos.
un beso niña,espero que estés bien.
Nunca pude creer en la magia, pero eso era antes de conocerte.
yae... yaee... siempre me haces susppirar taaan profundamente.. TAN.